-Y de repente se puso de rodillas.
-¿Él?
-No, ella, y le decía: "por favor, por favor, por favor". Lo tenía abrazado por las piernas.
-¿Y él qué hacia?
-Pues qué iba a hacer, a mitad de la plaza, la gente que salía del metro y él miraba para todos lados, intentaba largarse. Y ella se puso a llorar, y seguía: por favor, por favor, por favor. Lo comenzaron a mirar mal.
-Maldito, todos los hombres son…
-Pero luego ella dijo: "perdóname, no lo vuelo a hacer."
-¿Qué había hecho?
-No se, ya iba tarde y me bajé.
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