jueves, 17 de mayo de 2007

Olvido

Recuerdo muy poco, olvido tanto. Dejé a Vivaldi —el de la mandolina— en una película, y de prontó sonó y lo recordé, y cuando suene algo que no recordaba lo olvidaré. No recuerdo el balance químico, y sin embargo lo llegué a hacer, ni el cálculo, tal vez ni cómo dividir sobre un papel. He escrito palabras cuyo significado intuía, cuyo significado busqué en un diccionario, y que olvidé, como oprobio, como candor, como ladino. Hidrógeno, helio, litio, berilio, boro, carbono, nitrógeno, oxígeno, fluor, neón, pero, ¿qué era el peso atómico? Utilicé la Mole mil veces, ya no lo recuerdo. He buscado las mismas cosas varias veces, y las he encontrado, y las he olvidado, el mismo número de veces. Olvido todos los finales, el de Madame Bovary, el de Dr. Jekyll y Mr. Hide, los de las películas. Olvido que he escrito sobre algo ya otra vez. Dudaba si ya había titulado otra entrada con Olvido. Debería repetir mi nombre todas las mañanas por si acaso. Ya he tenido que calcular mi edad muchas veces. He llamado a números —por supuesto que no de memoria— y olvidado a quién llamaba. He dicho: "este comienzo no lo olvidas, no lo olvidas" y lo he olvidado. Pero un día intenté la mnemotecnia, y ¡lo logré!: recuerdo perfectamente DJ, LAGOS y HELIOS pero olvidé a qué se referían.

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