Té a la menta en un anónimo restaurante paquistaní. Tras la ventana hay un mercadillo: gentío brillante de turbantes, gorros, salamalekums, y tristes objetos sobre el piso. Amargo e hirviente, pido azúcar. Enfrente pasa dilatándose un coche de policía. Después, la sola oscuridad de la noche. Una foto de Miles Davis en la bolsita del azúcar. Afuera, el souq reapareció.
Alrededor de la medianoche. En esa película, Dale Turner (Dexter Gordon) propone la Plaza Lester Young o el Parque Duke Ellington. Lo quiero más dulce. Dizzy Gillespie Road, Escuela Primaria Zapatista Charlie Parker, que bello. Trae a Django Reinhardt y mira, enfadado, mi rostro: aún no decido dónde rasgar la bolsita de DAVIS, Miles (Dewey) (1926-1991) Trompetista. Comienza su carrera con...
Tres necios empujan en vez de tirar de la puerta, les contestan "no lavabo, no lavabo." Pocos giros de las manecillas y habrá año nuevo. Bebo a sorbos, escozor. ¿Se hacen propósitos o se piden deseos? Siempre hay un momento en que se paga. Afuera no hace frío.
Cruzo otra calle. Del bolsillo tomo un sobrecito Art Tatum; bien, no está repetido. Mejor escojo un sueño para esta noche: avenida Ornette Coleman, atravesar la plaza Jimi Hendrix, ver a lo lejos el parque John Cage, y girar a la derecha hasta mi casa: John Coltrane 154, segundo, primera. Ah, y que el timbre suene a Round Midnight.
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